Una tarde cualquiera, mientras estábamos en casa, nos encontramos con un video de Soy Tribu. Lo vimos, luego otro, y después otro más. Cuando empezó a mostrar Colombia, nos costaba creer que esos lugares existieran en el mismo país en el que habíamos vivido toda la vida.
Entonces apareció una pregunta incómoda: ¿por qué pasábamos la mayor parte del tiempo entre cuatro paredes mientras allá afuera existía un mundo entero por descubrir?
Esa inquietud siguió creciendo cuando conocimos la historia de Pablito Viajero. Él recorría el mundo en una moto de apenas 80 cc y nos recordó que no hace falta tener la mejor moto, el mejor equipo o esperar el momento perfecto para salir a descubrir el mundo. Muchas veces basta con empezar con lo que tienes y dejar que el camino se encargue del resto.
Colombia • Rutas • Viajes en moto • Aventura • Libertad
En 2022 emprendimos nuestro primer gran viaje por Colombia y, sin saberlo, también el viaje que daría forma a 2R1M. Durante 21 días recorrimos carreteras, pueblos, montañas, llanuras y costas en la que fue nuestra travesía más larga hasta ese momento.
Nos retamos a viajar ligero, a adaptarnos a lo que encontráramos en el camino y a descubrir nuestro país desde una perspectiva diferente. Visitamos lugares que jamás habíamos escuchado nombrar y que terminaron robándose nuestro corazón. Todo esto a bordo de una Suzuki Gixxer 250, demostrando una vez más que las mejores aventuras no dependen de tener la moto perfecta, sino de decidirse a arrancar.
Nunca imaginamos que algún día terminaríamos compartiendo espacio con Soy Tribu, la persona que inspiró el nacimiento de 2R1M.
La primera vez recorrimos cerca de nueve horas en moto para encontrarnos con él. No íbamos por una nueva ruta ni por un destino en particular; íbamos a conocer a alguien que, sin saberlo, había cambiado nuestra forma de ver el mundo. Ese día también nos sumamos a una causa hermosa: una iniciativa para recolectar material educativo destinado a niños del Chocó, recordándonos que los viajes más valiosos son aquellos que dejan algo más que fotografías.
Tiempo después, los caminos volvieron a cruzarse. Esta vez compartimos ruta hasta Guatavita, donde hubieron risas, historias, anécdotas y algunas noticias exclusivas. Para nosotros fue un momento profundamente especial. Porque hay personas que inspiran desde una pantalla, pero conocerlas en la vida real es algo completamente distinto. Fue inevitable recordar aquella tarde en la que vimos uno de sus videos por primera vez y nos preguntamos por qué seguíamos encerrados entre cuatro paredes cuando allá afuera había tanto por descubrir.
Cada trayecto es una historia. Cada kilómetro, una enseñanza.
Altura, frailejones y silencio
Costas, brisa y horizontes infinitos
Inmensidad, atardeceres y libertad
¿Te gustaría recorrer Colombia de una forma distinta?
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